Agroveterinaria Martín Pescador

Belgrano 2749
(8300) Neuquén
Patagonia Argentina
Tel.: (+54 299) 446 8222


Usuarios Registrados

Usuario: Contraseña: Crear una cuenta
Solicitar nueva contraseña

Usuarios en línea

En este momento hay 0 usuarios y 8 invitados en línea.

Usuarios nuevos

  • albazv60
  • eqrljxgg84
  • yoxpjhso45
  • dsecnrat13
  • khkkvipw55

Las enfermedades de las plumas de las aves - (I)

El hecho de elegir un ave como mascota no sólo supone saber dónde ubicar su jaula y cómo limpiársela. También consiste en alimentarle, saber a cuánta luz se le debe exponer o descubrir los métodos imprescindibles para que sea feliz y lo demuestre cantando. Las aves pueden manifestar síntomas de enfermedad a través de las plumas. El primer paso es conocer los indicios que muestran que nuestro pájaro no está sano.

Existen multitud de dolencias que afectan directamente al ave. Muchas de ellas tienen que ver con el pico, otras afectan a la piel y, por último, están las que dañan las plumas. El buen estado de estas últimas es fundamental, porque son las encargadas de mantener la temperatura corporal, creando una capa que permite que la temperatura ascienda a 42º C cuando están en las alturas. Aunque todas las plumas parezcan iguales, en un mismo ave existen diferentes clases, todas ellas formadas con queratina y diversos pigmentos que aportan su coloración característica.


La muda juega malas pasadas

El cambio gradual de todas las plumas es muy importante, ya que este proceso es el que permite airear y reestablecer aquellas que hayan sido dañadas por cualquier factor. La mayoría de las aves realizan la muda una vez al año pero, dependiendo de la variedad con la que tratemos, se dará incluso en dos o tres ocasiones anualmente. Hay que tener mucho cuidado con las altas temperaturas puesto que aceleran este proceso y desgastan mucha energía.

A esta dolencia se la conoce como la falsa muda, porque el pájaro necesita desquitarse de parte de su cubierta corporal para que su temperatura corporal no aumente en exceso. Cuando se dé esta situación, lo más recomendable es apartarlo a un lugar cuya temperatura ambiente no sobrepase los 18º C y evitar que se aparee para no alterar su organismo al encontrarse en estado de recuperación.


Posibles lesiones

Son numerosas las circunstancias que provocan la pérdida de la pluma del animal. Cuando éste percibe algún tipo de parásito en su piel, intenta desprenderse de él a picotazos. Este hecho ocasionará plumas rotas, que si se da de forma sistemática o constante estaríamos hablando de automutilación o autotraumatismo. Esta dolencia se conoce con el nombre de picaje.

Existe la posibilidad de que se produzca un cambio de color repentino del plumaje. Esto es signo de un mal proceso de muda, producido por un paro repentino del crecimiento que altera automáticamente el organismo del animal. La muda se ve alterada por un transporte traumático o un déficit nutricional. Por otro lado, también es posible que surjan problemas relacionados con el metabolismo o el hígado.

En caso de que las plumas nazcan torcidas, todo indica que los cuidados que recibe el ave no son los correctos en el ámbito nutricional. En muchas ocasiones nacen de forma desordenada o con una coloración mate porque el eje central está dividido en dos.

© Copyright 2018 Agroveterinaria Martín Pescador. Todos los derechos reservados.
Belgrano 2749 - Neuquén Capital - Patagonia Argentina - Tel. (+54 299) 446 8222
Sitio diseñado e implementado por: Dataneu Argentina