Agroveterinaria Martín Pescador

Belgrano 2749
(8300) Neuquén
Patagonia Argentina
Tel.: (+54 299) 446 8222


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Ardillas

Como todos sabemos, encerrar a un animal en una jaula no es lo más adecuado, pero si aun así nos decidimos intentaremos recrear su habitat natural, porque lo tendremos que intentar que esté en inmejorables condiciones.

El tamaño de las jaulas nunca será suficiente, así que cuanto más grande sea mejor para nuestro nuevo amig@. Las medidas mínimas de la jaula serían de 1 m X 50 cm X 1 m y con una separación de los barrotes no mayor a 1.5 cms. Estas medidas son para un individuo, en el caso de que nos lanzáramos por la parejita, tendríamos que tener en cuenta que las dimensiones serían el doble.

También habría que tener en cuenta, que si las dimensiones que les ofrecemos a nuestra ardilla no son las adecuadas, habría que darle la posibilidad de pequeños paseos por la casa, ahora eso sí, si no está amaestrada todavía... no creo que fuese una buena idea, de todas formas se les podría dar en una habitación preparada para ella.

El material puede ser diverso, las comunes son de madera o de hierro galvanizado, esta última es la más recomendable por su resistencia, la podemos encontrar en láminas a diferentes medidas, en tiendas especializadas o incluso en mercadillos (como me pasó a mí, que las encontré de casualidad, incluso te venden las puertecitas y demás).

La forma aconsejan que sea rectangular, se dice que las redondas pueden causar alteraciones en el animal, y si es posible con capacidad para ponerle algunas ramas para que pueda trepar por ella y dar algunos saltos. Particularmente la tengo así, con el NIDO en la parte superior, por la que llega por las ramas.

También aconsejan ponerle una rejita de fondo para que el animal no esté en contacto con sus excrementos, particularmente la tengo directamente con la típica arena de gatos, a pesar de que te aconsejan no hacerlo porque suelta polvo que se le mete en los pulmones (las que yo compré no sueltan nada).

La ubicación de la jaula es la lógica para todos los animales, con buena luz, pero no el sol directamente, y por supuesto donde no haya corrientes de aire.

Respecto al nido debe tener 15 X 15 X 15 cm., y un agujero de 3 cm. para que pueda entrar, si es posible la compraremos con la posibilidad de extraerle la parte superior del nido, para una mejor limpieza y como no, para observarla. Deberemos ponerle por la jaula (no dentro del nido, ya se encargará ella) material para que rellene su nueva casita, papel, algodón... y así ella acomodarse y guarecerse del frío y de nosotros mismos.


Jaulas de exterior e interior

La elección de entre una u otra lógicamente dependerá de si tenemos o no dicha posiblidad: un balcón, un jardín, un campo, una azotea ... y por supuesto de si queremos estar más en contacto con ellas o no. Ya que si nos decidimos por jaula de exterior, probablemente nunca llegaremos a domesticarla tanto como a una de interior.

Si tenemos la posibilidad y nos decidimos por una jaula de exterior, tenemos que tener en cuenta unos cuantos detalles para que nuestras ardillas puedan pasar el invierno al aire libre con las mejores condiciones posibles:

La jaula deberá ser de mayores dimensiones respecto a las de interior, al menos 80x80x200 cms.

Deberá tener el techo y algunos lados cubiertos para que los protega del sol, lluvia y el viento.

Hay que tener en cuenta que las ardillas son propensas a excarvar en la tierra, haciendo galerías, por lo que corremos el riesgo de que se nos escapen, por lo que enterraremos la red que rodea la jaula al menos un metro de profundidad, o rellenar el sueno con cemento.

Deberemos meter tantos nidos como ardillas decidamos meter.

Al igual que las jaulas de interior no deberán ser los agujeros de la jaula mayores a 1.5 cms.

Intentaremos reproducir su habitar natural todo lo que podamos, así que para ello meteremos ramas, troncos y piedras.


Nidos

Como ya se ha comentado anteriormente el nido debe tener 15 X 15 X 15 cms, y un aguero de 3 cms para que pueda entrar, si es posible la compraremos con la posibilidad de extraerle la parte superior del nido, para una mejor limpieza y como no, para observarla. Como no se venden nidos especializados para ardillas, encontraremos nidos para periquitos y posiblemente para cacatuas (para las familias grandes) que son buenas alternativas.

Deberemos ponerle por la jaula (no dentro del nido, ya se encargará ella) material para que rellene su nueva casita, tiras de papel de periódico, clines, algodón (venden uno especial).... y así ella acomodarse y resguardecerse del frio y de nosotros mismos.

Se suele colocar en la parte alta de la jaula, para que no esté en contacto con sus excrementos, no dudeis de que encontrará el nido, tan solo ponerle un ramita para que pueda acceder fácilmente. A Pon (mi ardilla macho) le encanta subirse encima y controlar todo lo que pasa por la habitación, a veces se pone ahí y me mira como trabajo en el ordenador.

En el caso de que tengáis más de una ardilla, se pondrá tantos nidos como ardillas tengáis, aunque muchas veces suele pasar que ellas escogerán la que más le guste, incluso duerman juntas, como pasa con Pin y Pon (mi parejita feliz).


Alimentación

El alimento de nuestros amigos debe de ser variado y aproximadamente con unos 15-20 gr. de comida al día tendrá suficiente.

Con respecto a la alimentación de las ardillas estoy casi seguro que todos recurrimos a los envases comerciales que resultan muy prácticos ya que suelen ser muy completos y vienen equilibrados.

Particularmente suelo comprar varias marcas de pienso especifico para ardillas para compensar los nutrientes que puedan faltar a una y que los tenga la otra y viceversa. Quisiera dar un truquillo para que cuando compremos un envase de pienso podamos evaluar la calidad de la marca.

HISTORIA, CARACTERÍSTICAS, MORFOLOGÍA Y COMPORTAMIENTOS DE LAS ARDILLAS LISTADAS

Existen 22 especies de ardillas listadas (chipmunks) en el mundo. 21 se encuentran en América y solamente una espécie se encuentra en áreas de Siberia, Corea, Mongolia, China y Japón. La mayoría (99%) de las ardillas que se pueden encontrar en Inglaterra son especies siberianas – eutamias sibiricus, ardillas coreanas, y estas son las especies a las que nos referiremos.

Las ardillas listadas miden 14-19 cm. de largo con una cola de la misma largada otra vez. Tienen pelo corto, suave de color marrón claro y oscuro con cinco barras alternando dos de marrones y dos color crema. Este tipo que acabo de describir se refiere al colorido normal o Agouti. Actualmente hay solamente dos variaciones porque son unos animales aun desconocidos como mascota. La primera variación es una mutación, la Chipmunk Blanco Diluido. Estas ardillas no deben ser confundidas con las Albinas (la segunda variación) que son puramente blancas con ojos rosados.

Las ardillas Blanco Diluido nacen igual que las otras, pero pasada una semana o así, cuando las crías normales empiezan a volverse de color marrón, las Diluidas permanecen de color rosado. Progresivamente su pelaje empieza a volverse blanco y les salen franjas de color crema. Sus ojos son de un color rojo oscuro brillante y son más robustas que las ardillas albinas. Yo no he visto aún una ardilla alvina, y me gustaría mucho comprar una.

Cuantas más ardillas sean nacidas y criadas en cautividad, estoy seguro que más mutaciones de colores ocurrirán. Mientras hago procrear a mis ardillas espero producir alguna mutación, pero no he tenido, de momento, mucha suerte.


Comportamiento

El de comportamiento una ardilla listada en cautividad y el de una salvaje, en mi opinión, no varía mucho, por tanto sería útil conocer un poco sobre su hábitat en libertad. La ardilla listada es un animal diurno, y por tanto sera activo durante el día. La vida diurna suele variar día a día y acorde con el tiempo. En primavera salen del letargo cuando el sol toca lo suficiente para calentar un poco el suelo. El principal periodo de actividad es aproximadamente de las 10 de la mañana hasta las cuatro de la tarde. Hacia la puesta de sol ya han vuelto a su madriguera. También permanecen dentro de ellas cuando el tiempo es húmedo o ventoso.

En verano se despiertan hacia pasada la salida del sol, de hecho tan pronto como hay suficiente luz para verse. Entre las 12 y las 2 vuelven a las madrigueras para hacer una siesta, volviendo a salir sobre las 2 y permaneciendo activas y alimentándose hasta la puesta de sol. Mis ardillas repiten este comportamiento mucho!

En verano y otoño, suelen ser menos afectadas por la lluvia y el viento que durante la primavera. Esto podría ser que las áreas en que estas especies han sido más observadas de cerca en libertad, tienen mucho tiempo de lluvia durante estos meses, pero una lluvia no acompañada de temperaturas particularmente bajas ni tampoco poco agradables. Durante el otoño se cree que sus plantillas de comportamiento son similares a las de verano, utilizando la mayoría del tiempo de la luz del día para alimentarse y recolectar alimento para el invierno siguiente.

El comportamiento en invierno parece que depende de donde se encuentren los animales. En algunas áreas de Siberia invernan totalmente desde octubre hasta febrero, mientras en algunas áreas permanecen activas y al exterior de sus nidos alimentándose mientras el tiempo es bueno, permaneciendo el resto del tiempo en los nidos.


Proceso de adaptación

La domesticación de las ardillas listadas es un proceso de adaptación del animal, no solo a la presencia de su propietario, sino también a los horarios, costumbres, habitáculo, condiciones físicas y climáticas en las que el animal va a desenvolverse. Por todo ello, cuando decidamos adaptar a nuestro amigo deberemos hacerlo respetando las necesidades básicas de la ardilla, ya que, no se trata solo de aclimatarla a nuestros gustos y preferencias. Así que, una vez cubiertas sus necesidades en cuanto a alojamiento y manutención procederemos a su domesticación.


Aclimatación

Este proceso no es requisito indispensable para poder albergar en nuestro domicilio cualquier ejemplar, ya que suele ocurrir, por falta de tiempo o por necesidades de otra índole que no podamos dedicar los esfuerzos necesarios. Una ardilla listada bien alimentada y alojada no tiene la más mínima necesidad de establecer un vínculo con su dueño, ya que, para ella no representa absolutamente ninguna necesidad imprescindible relacionalmente hablando. Dicho esto, también es conveniente señalar que la domesticación de la ardilla listada significa, por otro lado, una aclimatación positiva al entorno que le proporcionemos, a nuestra presencia y costumbres y se sentirá más tranquila y habituada que otro animal que no haya sido domesticado.


Éxito

El proceso de domesticación no puede ser predecible bajo ninguna circunstancia ya que depende de muchos factores influyentes que escapan a nuestra voluntad: juventud, vejez, temperamento, alojamiento, experiencia previa de la ardilla,.....No obstante para tener éxito en la domesticación trataremos de tener en cuenta algunos factores que, sin duda, jugaran a nuestro favor.


Edad

La edad de la ardilla es sumamente importante, ya que es sabido que en ejemplares jóvenes la capacidad de aprendizaje y adaptación es mucho mayor que en ejemplares adultos, lo que disminuirá, sin duda, la duración del proceso de domesticación. En ejemplares adultos el proceso requerirá más tiempo, esfuerzo y dedicación por la timidez que habrán adquirido. Dado que las ardillas tienen una o dos camadas, a lo sumo, al año entre los meses de Febrero y Agosto, será esa fecha la ideal para adquirir nuestros ejemplares.

Como seguramente no conoceremos a nadie que se dedique a la cría, tendremos que ir a una tienda de animales y confiar en que no nos engañen. Puede ser que esos animales que estamos viendo hayan nacido en cautividad, pero también es posible que hayan sido capturadas, por lo que el proceso de domesticación será más largo, pero no imposible. Así que tener sumo cuidado cuando vayáis a comprar vuestro ejemplar, fijaros que sea más pequeño y una cara más infantil, la cabeza grande respecto al tamaño del cuerpo y redondeada, ojos grandes y redondos.


Alojamiento

Como norma general diremos que cuanto más grande sea el alojamiento más facilidad encontrará nuestra ardilla para adaptarse a nosotros. En un contexto donde la ardilla pueda escapar con holgura y relativa facilidad a nuestra presencia cuando ella se sienta importunada más seguridad sentirá para acercarse a nosotros que otra ardilla albergada en espacios reducidos que se sienta acorralada y no tenga opción de retirarse. Por otro lado, los lugares o emplazamientos tranquilos lejos de ruidos como televisores, teléfonos, etc pueden darnos más facilidades.


Timidez

Cada ardilla tiene un carácter muy diferente del resto, por eso es fundamental cuando vayamos a realizar la compra elegir ejemplares que se muestren curiosos con su entorno y no permanezcan arrinconadas o simplemente estén en un estado de pasotismo inmóvil en una rama o suelo. Una vez en casa una ardilla que explora con relativa rapidez su nuevo hogar nos indicará que se trata de un ejemplar con más posibilidades de domesticar que otro que se esconde rápidamente y que reprime su curiosidad hasta pasados varios días. Como norma hay que tener siempre en cuenta que es la ardilla la que tiene que venir a nosotros cuando le plazca y no al contrario, la voluntariedad no forzada de la ardilla reforzará mucho el vínculo que establezca con su dueño una vez que se consiga domesticar, ya que, se sentirá segura al no haber sido forzada y no relacionará ningún estímulo adverso con nuestra presencia.


Paciencia

Casi es el principal aval que tenemos que tener en cuenta cuando intentemos domesticarla. A menudo nos llevaremos muchos fracasos en nuestros intentos que nos harán desistir de la dichosa ardilla. La domesticación es posible con paciencia y constancia sin abandonar nunca la empresa que nos hemos propuesto, teniendo en cuenta que suele ser un proceso largo, a veces sumamente complicado y con una regularidad casi diaria. Está claro que el éxito consistirá en nuestra paciencia y en el estómago de nuestra ardilla, pues por ahí es donde vamos a intentar ganárnosla.


Una vez dicho los condicionantes previos podemos empezar a domesticar nuestro amigo siguiendo un proceso escalonado estructurado en pasos los cuales guardan una jerarquía, de tal manera que solo pasaremos al siguiente cuando completemos el anterior:


1º etapa

Empezaremos dejando que nuestro amigo tome posesión de su nueva jaula durante aproximadamente dos semanas. En ese tiempo se dejará solo sin molestarla para que se relacione con su nuevo entorno sobre todo a través de su olfato y tomará confianza en su territorio ubicando cada una de las partes que la componen.


2ª etapa

Una vez aquí empezaremos a dejarnos ver delante de nuestra mascota cada vez con mayor asiduidad. Al principio correrá al nido apenas nos localice por lo que deberemos entrar con movimientos lentos y pausados evitando de hacer ruido hasta que movido por su glotonería sienta curiosidad hacia nosotros. Procuraremos ir siempre con una golosina en nuestra mano la que daremos inicialmente a través de los barrotes de la jaula para que vaya relacionando ese estímulo positivo con nuestra presencia. Mientras no se acerque y capture la golosina por voluntad propia nunca se la dejaremos en la jaula y la retiraremos hasta la siguiente vez. Demuestran ser efectivos los cacahuetes, mermeladas, bizcochos o algún gusto especial que hayamos notado por el que sienta predilección.


3ª etapa

Una vez acepta el alimento a través de la reja y se muestra siempre confiada, no huyendo a nuestra presencia pasaremos al más difícil todavía. Esta vez se lo pondremos un poco más complicado ya que esta etapa consistirá fundamentalmente en que acepte comida de nuestra mano bien subiéndose a ella o bien tomándola desde algún lugar. Para ello nos aseguraremos que todas las vías de escape de la habitación están cerradas a una posible fuga o excursión curiosa debido a que tendremos que abrir la jaula para introducir la mano. Una ardilla acostumbrada a la fase 2ª no tardará en venir a nuestra mano. En este punto la domesticación alcanza para unos pocos individuos su fase final por su timidez o deseos permanentes de escape y ,a pesar de todo, podremos sentirnos ya satisfechos por el camino recorrido. No obstante siempre podremos intentar la siguiente fase ya que el limite lo pondrá nuestra ardilla y no nosotros.


4ª etapa

El objetivo de la etapa es igual que el anterior pero la mano se hallará en un punto fuera de la jaula que permanecerá abierta y a cierta distancia que será cada vez mayor siempre con las ventanas y puertas cerradas. En sus idas y venidas debemos de dejar que la ardilla vaya explorando la habitación por donde quiera asegurándonos que nadie entra y sale de la habitación por error ya que una fuga indeseada de la ardilla por el resto de la casa, con persecución de su “amigable” dueño, dará al traste de golpe con todo el proceso de domesticación y la ardilla, muy inteligente por cierto, se mostrará muy recelosa en lo sucesivo. Una vez que la ardilla entra y sale de la jaula para ver a su dueño, se pasea y no muestra temor a permanecer fuera de su hogar en presencia de “extraños árboles que siempre llevan comidas deliciosas” estaremos en disposición de pasar a la siguiente fase.


5ª etapa

Esta etapa es igual que la anterior con la salvedad de ir abriendo el campo de la ardilla por toda la casa paulatinamente siempre que observemos que el animal se muestra sociable, regresa a su jaula y no se asusta con los diferentes ruidos que pueda encontrar. Es necesario incidir una vez más en lo mismo: no todas las ardillas pueden llegar a este punto, solo los animales adquiridos jóvenes o los adultos muy bien amaestrados llegarán a este punto. Aquí las posibilidades de riesgo para nuestra ardilla son evidentes al abrir su campo. Ventanas, puertas, sillones, agujeros, muebles, gatos , perros, etc pueden ser una trampa mortal para nuestro ingenuo amigo. Esta etapa concluye cuando nuestra ardilla se pasea por casa “como pedro por su casa”, salta, corre, trepa y vuelve a su jaula para dormir o descansar, no muestra temor alguno con nosotros y se muestra muy sociable. Solo queda una ultima etapa la cual solo nombro y desaconsejo por muy bien que tengamos amaestrada a nuestra mascota pero que por otro lado me veo obligado a señalar por estar dentro del proceso.


6ª etapa

No aconsejo esta etapa para ningún propietario de ardillas ya que es muy difícil de llevar a cabo y con ejemplares muy apegados a sus dueños, incluso, desde su lactancia. Aún para estos ejemplares siempre existe un elevado riesgo de no responder bien en ella. Para aquella minoría de extraordinarios ejemplares es posible sacarlos al exterior, en algún parque o lugar solitario, lejos de perros o animales peligrosos. Este punto solo es llevado a cabo por ejemplares que responden a la llamada de sus dueños cuando silban o avisan a su mascota y ella incondicionalmente corre hacia ellos. Es posible sacarla a pasear al exterior pero nunca tendremos la certeza al 100% que la irresistible llamada de la naturaleza pueda más que nosotros. Es la ultima etapa para criadores experimentados y el techo de una exitosa domesticación. En este punto, sin duda, habremos disfrutado muchísimo de nuestra ardilla y ella de nosotros. Es la ultima etapa y la que tiene más riesgo que siempre estará presente y nunca podremos controlar como en nuestra propia casa pero que esta siempre abierta para los más experimentados.


La preparación de la llegada

Es fundamental tenerle preparado todo para cuando vayamos a introducir a nuestra nueva amiga en la jaula. Sus comederos, el bebedero, todo repleto para que en un par de días o en una semana no tengamos que molestarla para nada.

A parte de la comida, también deberemos haberle dejado preparado el nido en su sitio, que por cierto no hace falta que se lo llenemos nosotros, ya se encargará el nuevo inquilino, tan solo le pondremos el material para que lo rellene por la jaula (algodón, papel, heno ...).

Ahora que estamos aun sin la ardilla, lo mejor es pegarle un buen repaso a la jaula, limpiarla a fondo y desinfectarla con lejía, cuidado con dejar restos que puedan ser ingeridos por el animal, con todo esto podremos prevenir un montón de enfermedades y problemas.

Para finalizar, lo más fundamental de este tema, la llegada de nuestra ardilla a casa es tenerlo todo preparado, y sobre todo aguantar nuestras ganas de domesticarla en dos días, os puedo asegurar que no se consigue tan rápido, aunque también dependerá de cada ardilla, sea más o menos dócil.

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