Agroveterinaria Martín Pescador

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La Ardilla Listada (Eutamias sibiricus)

Las ardillas listadas son roedores que se encuentran a medio camino entre las ardillas verdaderas, de costumbres netamente arborícolas y los perritos de las praderas, con costumbres totalmente terrestres.


Nombre común: Ardilla listada.
Nombre científico: Eutamias sibiricus.


Características:

Pese a que en muchos comercios se habla de ardillas listadas coreanas a la hora de venderlas, en realidad sólo se trata de una subespecie de la ardilla listada siberiana. Este tipo de roedores se ha puesto de moda como mascota hace relativamente poco tiempo, lo que justifica sus elevados precios en comparación con otros roedores y el reducido número de mutaciones de color con el que se cuenta actualmente.

Cada vez son más populares y también es mayor el número de personas que se dedican a su crianza en cautividad, sin embargo, la información disponible en lo que a sus cuidados se refiere aún es escasa.

Las ardillas listadas son animales con el cráneo relativamente afilado y con orejas pequeñas si las comparamos con otros roedores.

Tienen pelo corto y suave, cuyo color varía desde el castaño claro al rojizo. Desde la punta del hocico hasta la cola podemos observar cinco listas negras entre las cuales se disponen dos listas de color crema (las más cercanas a los flancos) y dos listas de color castaño (a ambos lados de la lista negra que pasa por el centro del lomo).

Los ejemplares adultos miden entre 14 y 19 cm. de longitud con una cola poblada de abundante pelo de las mismas dimensiones. Su peso oscila entre los 100 y 125 g.

No tienen una esperanza de vida muy larga, aunque si mayor que la mayoría de los roedores que se mantienen como mascotas.

Se ha comprobado que las hembras viven más que los machos. Un macho raramente superará los cinco años de vida, siendo la media de vida de tres años.

Las hembras con frecuencia superarán la edad de cuatro años y hay animales que han vivido incluso diez.

Tenemos noticias de mutaciones diluidas hacia blanco o color crema muy claro, color canela, blanco y albino.

Al igual que en el caso de otros roedores la mejor manera de comprobar el sexo de estos animales es mediante la distancia existente entre el ano y el orificio genital, que es más corta en el caso de las hembras. No obstante puede ser complejo diferenciar el sexo en animales muy jóvenes y más si se tiene poca experiencia.

En su ambiente natural la ardilla listada es un animal diurno que se mueve principalmente por el suelo, pero que es capaz de trepar a los árboles en busca de alimentos. Cavan madrigueras poco profundas con túneles que generalmente no se ramifican y al final de los cuales está la cámara en la que vive la ardilla. La entrada suele estar escondida entre las raíces de arboles, vegetación.

La hibernación es tanto más prolongada cuanto más duras sean las condiciones atmosféricas de la región en la que habitan.


Distribución:

Las ardillas listadas ocupan una amplia región de Eurasia, desde la Taiga siberiana hasta Corea, China central, algunas de las islas de Japón.


Alojamiento

La mejor manera de alojar a las ardillas listadas es en un amplio recinto exterior. Pueden soportar las inclemencias climatológicas perfectamente (es más, toleran peor el calor que el frío). Les desagrada especialmente la lluvia en época fría.

El diseño de alojamientos externos y otros aspectos importantes serán tratados en nuestro próximo artículo de mamíferos.

Para las jaulas internas, tendremos que recurrir más que probablemente a buscar una jaula amplia para psitácidas, puesto que las jaulas para roedores que encontramos en el mercado no suelen tener las dimensiones adecuadas. Se requieren unas dimensiones mínimas de 60 cm. de altura por 40 cm. de anchura y 40 cm. de longitud para un ejemplar.

La separación entre barrotes deberá de ser como máximo de 1 cm. Es preferible que los barrotes sean horizontales a los verticales, puesto que proporcionan más superficie para trepar a los animales. También tendremos que prever una rama para que nuestra ardilla se pasee por ella. Deberá de haber un refugio para el animal. Las cajas de nidificación para agapornis o carolinas han demostrado ser útiles.

Hay que colocar el refugio a cierta altura y de tal manera que sea accesible desde la rama.

Si se va a alojar a más de una ardilla se requerirá un refugio por animal y todos aproximadamente a la misma altura. La separación entre dos refugios será como mínimo de dos cuerpos de ardilla.

En la jaula, además de una rama para trepar y el refugio, habrá un comedero y un bebedero, situados en el suelo del alojamiento. Los bebederos de tipo botella han demostrado ser los más útiles, deberán situarse en un punto de fácil acceso para el animal.

El caño de será de acero inoxidable para evitar su deterioro, y todo el bebedero deberá de estar firmemente fijado para que no se desplace con el ir y venir de los animales. El comedero deberá de ser pesado para evitar que el animal pueda volcarlo, y a ser posible con la base más ancha que la boca.

Generalmente las jaulas de aves van dotadas de un cajón para que caigan las deposiciones, lo que facilita su limpieza. El mejor substrato empleable es el papel. Como hemos mencionado ya en otras ocasiones, la viruta de madera y el serrín pueden resultar perjudiciales para el aparato respiratorio de nuestras mascotas.

Las ardillas adultas que hayan estado en contacto con ejemplares del sexo opuesto no tolerarán ejemplares de su mismo sexo. Sólo se pueden alojar juntos animales de distinto sexo o inmaturos en una jaula interior.


Cría

Las ardillas listadas presentan dos periodos de celo, a principios de primavera y a mediados de verano. Suelen tener únicamente una camada por año, aunque algunas hembras vuelven a criar si quedaron gestantes a principios de primavera y se les retiran pronto las crías.

La madurez sexual se alcanza entre los 8 y los 14 meses, y pueden criar hasta el momento de su muerte. Los ciclos duran 17 días, con una duración del celo de tres días, de los cuales el central es el más apropiado para la cubrición. La gestación dura entre 28 y 35 días, y el número de crías por parto es de 4 a 6, pudiéndose llegar hasta 8. Las crías nacen sin pelo y ciegas. Abren los ojos a los 14 días, y a los 30 - 38 salen del nido. Son destetadas unos diez días después de abandonar el nido.


Alimentación / cuidados

La dieta de las ardillas listadas en la naturaleza se basa en los frutos y semillas que pueden encontrar en su medio ambiente. En cautividad debemos de tratar de proporcionar este tipo de alimentos.

La dieta tiene que estar afianzada en un componente principal que es el pienso granulado. Teóricamente cualquier pienso del empleado para roedores o conejos sería válido, sin embargo esto no es así. Los piensos para conejos frecuentemente están medicados(contienen fármacos), y los piensos para cobayas contienen vitamina C suplementaria que, pese a lo que puedan afirmar determinados autores, es innecesaria en el caso de otros animales a excepción de los mono y el hombre, y este no es el caso. Los piensos específicos para chinchillas podrían usarse, pero son más caros y muy difíciles de encontrar. La mejor opción pues es recurrir a piensos formulados para ratas, ratones y hámsters.

Nunca hay que olvidar que el pienso granulado es un componente de la dieta y nada más que eso. Una dieta exclusivamente a base de este tipo de alimento mantendrá bien alimentados a los animales, pero los aburrirá. El no cambiar de sabores, texturas, etc., acaba por aburrir a los animales que pueden llegar incluso a rechazar este alimento. Por eso es recomendable mezclar el pienso con otros alimentos para hacer la dieta más variada. Lo más habitual es usar semillas. La avena descascarillada suele ser bien aceptada por las ardillas, al igual que los copos de maíz. El trigo sin embargo, aunque es un buen alimento, no suele gustarles demasiado.

También son de su agrado los frutos secos, que son especialmente útiles como soporte durante las épocas más rigurosas para aquellos animales que se alojan en el exterior, y también como golosinas. Las pipas de girasol sin sal, así como los cacahuetes, son un alimento delicioso para nuestras ardillas. No obstante su elevado contenido en grasa hace que se deban suministrar con mucha moderación. También se les pueden dar frutos secos como avellanas, nueces, almendras, bellotas,... Las cáscaras de estos son muchas veces demasiado duras para que una ardilla las abra, en especial los ejemplares jóvenes. Esto puede solventarse dándoselos pelados, con la cáscara rota o haciendo un pequeño agujero en esta.

En el comercio existen mezclas ya preparadas de pienso con distintos tipos de semillas. Hay que prestar especial atención a las semillas oleaginosas con las que alimentamos a nuestras ardillas, puesto que por su contenido en grasa se enrancian con facilidad, generándose productos perjudiciales para la salud.
Como golosinas también les podemos dar de vez en cuando algún insecto como tenebrios o grillos, alguna galleta o algo de pienso seco para perros o gatos.

También hay que suministrarles cierta cantidad de frutas y verduras como pueden ser la zanahoria, coliflor, achicoria, manzana, peras, moras, melocotones, ciruelas...
Hay que tener la precaución de retirar el hueso a las frutas que lo tengan, puesto que la semilla contiene ácido cianídrico que puede resultar peligroso para nuestra mascota.
La aceptación o no de determinados tipos de alimentos depende de cada animal; a unos les gustan cosas que otros rechazan.

Es recomendable distribuir el alimento dos veces al día, pronto por la mañana y una o dos horas antes del atardecer. Hay que tener cuidado y suministrar la cantidad justa de comida, puesto que estos animales almacenan el alimento que se les da en demasía.

Las ardillas son animales poco exigentes en lo que a cuidados se refiere. Se les ha de dar la posibilidad de desgastar sus incisivos royendo (ramas, tubos de cartón del papel higiénico, nueces, galletas para perros...).

No les gusta que se las coja, y los animales que no hayan tenido trato con los humanos desde sus primeros días ni siquiera lo permitirán. Se puede decir que son de mordisco rápido, a diferencia de otros roedores no dudarán en mordernos si las importunamos. Por eso, cuando queramos una ardilla como mascota es preferible comprar un animal joven, entre 8 y 16 semanas. Los animales mayores raramente se adaptan a la manipulación por parte de los humanos. Lo ideal es adquirirlas provenientes de criadores que practiquen la cría a mano.

Para el refugio hay que proporcionar a las ardillas un material de relleno. Como en el caso de otros roedores el heno es una buena opción. Hay que cambiar el material del nido periódicamente, y sustituir los alimentos almacenados que pueden estropearse por el paso del tiempo. Hay que retirar los alimentos sobrantes y limpiar el comedero a diario. El bebedero se vaciará y desinfectará al menos una vez a la semana. El agua debe reponerse a diario.

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